Rentar no es gratis, solo está estructurado distinto
Cada dólar de renta es un dólar que no regresa. Ese es el precio de la flexibilidad y de no tener recibo de mantenimiento. Comprar cambia esa estructura, más de tu pago va hacia algo que eventualmente es tuyo, pero trae costos reales que rentar no tiene, mantenimiento, impuesto predial, y los gastos de cierre de comprar y eventualmente vender.
Esta calculadora asume que lo que te ahorras rentando cada mes, comparado con ser dueña, lo apartas en lugar de gastarlo. Esa es la suposición estándar, y hay que decirlo, optimista, detrás de cualquier comparación de rentar contra comprar. Si ese dinero en realidad se gastaría en lugar de ahorrarse, el lado de comprar se ve todavía mejor de lo que ya se ve aquí.
El tiempo es la variable que cambia la respuesta
Comprar tiene un costo real por adelantado, así que casi siempre pierde contra rentar en un horizonte corto, un año o dos. Entre más tiempo te quedas, ese costo inicial se diluye más entre los años de capital que construyes y la renta que evitas que siga subiendo. En algún punto intermedio comprar toma la ventaja, y dónde queda ese punto depende por completo de tus números específicos.
Por eso los años que elijas importan más que casi cualquier otro dato aquí. Corre tu horizonte real esperado, no solo el de ejemplo, antes de confiar en la respuesta.
La plusvalía es un número real, no uno garantizado
El centro de Texas ha tenido plusvalía real con el tiempo, pero ningún mercado se mueve en línea recta todos los años, y que un periodo se haya visto bien no promete que el siguiente se vea igual. La tasa de plusvalía aquí es algo que tú eliges, y prefiero que pruebes un número conservador junto a uno optimista en lugar de anclarte a uno solo.
Lo mismo aplica para el aumento de renta. Si tu casero ha subido la renta de forma agresiva los últimos años, usa ese número en lugar del valor de ejemplo genérico. Todo el punto de esta herramienta es probar tu situación real, no una hipotética.
Lo que esto no captura
Esto es una herramienta para planear, no un pronóstico, y deja fuera cosas reales que juegan en ambos sentidos, el tratamiento fiscal del interés hipotecario, los costos de transacción de eventualmente vender, el valor de no tener un casero que puede decidir no renovarte el contrato. Ninguna de esas es pequeña, y ninguna es igual para cada hogar.
Para lo que esto sí sirve de verdad es para poner un número real junto a una decisión que mucha gente toma solo por intuición. Tráeme tus números reales y podemos ir más a fondo de lo que cualquier calculadora puede sola.
